Desde que comenzó esta pandemia y el confinamiento, nuestras vidas ha cambiado, al igual que nuestra manera de comunicarnos y relacionarnos con el mundo, las plataformas virtuales se han convertido en grandes aliados, sin embargo, después de un tiempo determinado de uso terminan agotándonos, el diario El País de España realizó una publicación el 2 de mayo en la que daba una explicación de este fenómeno y en Confiamed Medicina Prepagada te la queremos contar.

Según esta publicación algunos expertos han notado que el uso de las herramientas que se utilizan para realizar videoconferencias eleva los niveles de estrés de los participantes.

Para Gianpiero Petriglieri, profesor de INSEAD y Marissa Shuffler, profesora de la Universidad Clemson este agotamiento al mantener reuniones mediante video conferencia se debe al hecho de que al mantener una interacción mediante una pantalla se dejan de percibir aspectos importantes en la comunicación no verbal, como los gestos, el tono de voz y las expresiones faciales.

Se dice que las personas comunicamos más mediante el lenguaje no verbal que con el lenguaje verbal, es decir, nuestros gestos, nuestra postura y nuestro tono de voz comunican más que lo que decimos.

Para Yago de la Cierva, profesor de Dirección de Personas en las Organizaciones del IESE hay algo que también afecta y es que vivimos en un mundo tri dimensional y cuando estamos sentados frente a un computador la perdemos y se convierte en bidimensionalidad, esto hace según los expertos que tanto el emisor como el receptor tengan que prestar mayor atención y ese sobre esfuerzo provoca agotamiento.

Para De la Cierva. no se puede atribuir todo a la bidimensionalidad, al momento todos tenemos déficit de atención y no logramos concentrarnos, eso hace que en las videoconferencias revisemos el celular y las redes sociales, lo que desemboca en que al final captemos menos información por estar distraídos.

Recomendaciones

Los expertos dan algunas recomendaciones importantes que pueden ayudar a manejar de una manera adecuada las videoconferencias.

  • Si la videollamada es con familiares háganla desde espacios más informales y con movimiento, por ejemplo, desde la cocina, el estar sentado en el mismo sitio cansa y perdemos la naturalidad.
  • Si tienes una reunión de trabajo trata de que estas duren máximo una hora, si el tiempo se debe prolongar es importante establecer pausas que permitan a las personas refrescarse, levantarse de su sitio y descansar.
  • Traten de que todas las cámaras estén encendidas, esto además de que permite que el cerebro reconozca que está hablado con personas y no con una máquina hace que haya una mejor interacción, además, muchos por compromiso prestarán mayor atención a la exposición y menos atención a su teléfono.

Las videoconferencias llegaron para quedarse y es importante que tratemos de adaptarnos a ellas de la mejor manera, recordemos que el que no se adapta se queda.

Tal vez al comienzo nos parezcan un poco cansadas, pero pronto nos acostumbraremos a ellas.