Aunque parece increíble existe una tendencia a nivel mundial de padres que no quieren vacunar a sus hijos, en Confiamed te queremos contar sobre esta tendencia y sus implicaciones.

El movimiento antivacunas ha tomado relevancia en la última década debido a que, tras un brote de sarampión en algunos países europeos, se estableció la obligatoriedad de las vacunas, esto como consecuencia generó el descontento de algunos grupos de la población que salieron a protestar en oposición a las vacunas obligatorias.

Entre algunos de los mitos que rodean esta decisión están:

Mito: Las vacunas tienen efectos secundarios nocivos.

Realidad: Las vacunas son seguras y las reacciones que provocan son leves y temporales. Las enfermedades prevenibles con vacunas pueden llevar a tener problemas permanentes y algunas hasta la muerte.

Mito: Algunas vacunas pueden llevar a la muerte súbita de los lactantes.

Realidad: No existe evidencia en la que se demuestre que las vacunas provoquen el síndrome de muerta súbita del lactante.

Mito: En la actualidad existen mejores condiciones de higiene y saneamiento, eso hace que desaparezcan las enfermedades que se combaten con las vacunas.

Realidad: Las mejores condiciones de higiene y saneamiento pueden proteger de enfermedades infecciosas, pero existen otras como el sarampión y la poliomielitis que reaparecerían con facilidad.

Mito: La combinación de vacunas pueden sobrecargar el sistema inmunitario de los niños.

Realidad: La administración de varias vacunas no conlleva ningún efecto secundario sobre el sistema inmunitario de los niños, ellos están expuestos a muchos antígenos solamente por el hecho de ingerir alimentos nuevos, las vacunas simultaneas implican menos inyecciones y menos visitas al médico, lo que permite a los padres ahorrar dinero y tiempo.

Mito: Las enfermedades de la infancia que pueden prevenirse mediante vacunación son algo inevitable en la vida.

Realidad: Las vacunas justamente están pensadas para prevenir las enfermedades, por lo que un niño que no tiene vacunas queda innecesariamente vulnerable.

Mito: Las enfermedades que previenen las vacunas ya están erradicadas en mi país.

Realidad: Puede ser que las enfermedades ya estén erradicadas de un país específico, pero las sepas están vivas en otros sitios y en un mundo interconectado el tiempo para atravesar las fronteras será muy corto, por lo que una persona no protegida es vulnerable. En 2005 por ejemplo, algunos países en Europa tuvieron brotes de sarampión en poblaciones con gente no vacunada.

Mito: Es mejor la inmunización con la enfermedad que con la vacuna, ya que se produce de manera natural.

Realidad: La inmunización natural se refiere a que la persona deberá enfermarse para conseguirla, sin embargo, los riesgos son altos, hay enfermedades que pueden dejar secuelas permanentes, como es el caso de la rubéola que puede provocar retraso mental, u otras como el sarampión que pueden llevar al enfermo incluso a la muerte.

Recuerda, en Confiamed nos preocupamos de que tu y tu familia estén protegidos, por eso nuestros planes individuales cuentan con cobertura de vacunas, establecidas en el esquema del MSP, bajo el beneficio de control de niño sano.