Según la OMS, la carga mundial de morbilidad del cáncer de mama representa el 16% de todos los cánceres femeninos.
Recuerda que en todos los planes de salud prepagada Confiamed cuentas con cobertura de enfermedades preexistentes

*Consultar periodo de carencia

¿Cómo combatirlo?

Recuerdo  una historia que me leyeron alguna vez, hace muchos años, donde describían una propuesta que un médico le hacía a su paciente y más o menos decía así:

“En esta habitación estamos tres personas: Usted, su enfermedad y yo. Si Usted se une a su enfermedad, son dos contra uno y me ganan.  Pero, si Usted se une a mí, seremos dos contra su enfermedad y sé que podemos ganarle…”

Si miramos a la enfermedad como algo externo que simplemente apareció, no sabremos cómo combatirla.  Pero, si recordamos lo que hemos dicho en artículos anteriores respecto de que la enfermedad no es sino una respuesta biológica de nuestro amado cuerpo para volver a su equilibrio, sabremos que el lugar físico afectado es tan solo la clave que nos lleva a saber por dónde empezar a trabajar para recuperar nuestra salud.

La enfermedad tiene una causa emocional, es un pensamiento aceptado por nuestro cuerpo mental que impacta simultáneamente a un órgano determinado y aparece lo que llamamos enfermedad.

¿Cómo tomar acción para recuperar nuestra salud?

En primer lugar,  aceptando esta manifestación completamente, sin rechazarla, integrándola a nuestro Ser total, como le hemos descrito ya en artículos anteriores: cuerpo mental, cuerpo emocional, cuerpo físico y cuerpo espiritual, con el fin de ser valientes y alcanzar a mirar hasta lo que no queremos mirar; la falta de aceptación de un problema nos aleja completamente de su solución y, en el caso de la salud, nos aleja de la posibilidad de recuperarnos; por lo tanto, es importante alimentar nuestro cuerpo mental con información que nos lleve a encontrar una salida.

En segundo lugar, consumiendo alimentos que nuestro cuerpo acepte, y que, a su vez desintoxiquen la sangre y por ende el órgano afectado, respetando el nivel de energía con el que contemos al momento de atravesar la enfermedad.
El descanso es importante y necesario, pero no es lo mismo que la inactividad. Nuestro cuerpo mental debe estar ocupado en hacer depósitos que sumen energía a nuestro proceso y apoyen a nuestro cuerpo físico.

En tercer lugar, acompañando amorosamente a nuestro cuerpo emocional, el cual ocupa un lugar clave en este proceso, ya que nuestros pensamientos unidos a nuestras emociones, se vuelven invencibles y pueden lograr un estado paliativo para la enfermedad. Tenemos un poder oculto que solo puede ser descubierto si logramos romper nuestras creencias limitantes que moran en nuestra mente y en nuestro corazón.

Situaciones como esta, pueden ayudar a unificarnos y romper nuestros límites para un bien mayor. Recordemos que lo que nos dicen que es incurable, es porque solo puede ser curado desde adentro, entrando en nuestro cuerpo emocional, con el apoyo de nuestro cuerpo espiritual, cuyo único alimento es el amor. El cáncer disminuirá su impacto cuando logremos librarnos del programa mental que lo creó.

Louise Hay decía que pudo recuperarse cuando aceptó que la enfermedad era una manifestación externa de un profundo resentimiento que, literalmente, devoraba su cuerpo.

Louise Hay realizó un trabajo personal para liberarse del resentimiento que albergaba hacia las personas que abusaron de ella y la maltrataron de pequeña, hasta que pudo sentir compasión por ellos.  Evitemos el cáncer de mama dejando el hábito de sentirnos responsables de las vidas de todos alrededor, evitando dejarte de lado.  Si te dedicas a cargar a todos, ni tu podrás caminar, ni permitirás a los demás caminar solos y vivir sus propias vidas.

Esperamos que esta corta lectura te haya servido para mirar está enfermedad de una forma diferente.

 

 

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