La mayoría de nosotros pasamos de 8 a 10 horas como promedio en nuestro lugar de trabajo, pero al ser una rutina diaria podríamos perjudicar nuestra salud si no tenemos el cuidado necesario. Dolor de cabeza, vista cansada, dolores de espalda, de estómago, fatiga y hasta depresión, son algunos de los tipos de afecciones más comunes que se generan en nuestro trabajo, el cual aparte de afectar nuestra salud, disminuye nuestra productividad. La gran pregunta es ¿Cómo lo evitamos?

En Confiamed nos preocupamos por tu bienestar y te compartimos estos consejos para que los pongas en práctica en tu lugar de trabajo.


El 87% de las enfermedades laborales (de las 1.044) está relacionada con la actividad física (músculo-esquélicos), el 1% son respiratorias y auditivas, y el 12% son indeterminadas.

El Telégrafo


Hidratación :Nuestro cuerpo necesita eliminar toxinas que se quedan estancadas en el organismo. Esta es la principal razón por la que necesitamos una hidratación constante y diaria. Te aconsejamos que tengas una botella de agua en tu oficina para beber regularmente, las infusiones de plantas también son una excelente opción.

Moverse: El sedentarismo es el estilo de vida más cotidiano. Incluye poco ejercicio, suele aumentar el régimen de problemas de salud, especialmente aumento de peso (obesidad) y padecimientos cardiovasculares. Una excelente opción son las pausas activas, son breves descansos durante la jornada laboral que sirven para recuperar energía, mejorar el desempeño y eficiencia en el trabajo, a través de diferentes técnicas y ejercicios que ayudan a reducir la fatiga laboral, trastornos osteomusculares y prevenir el estrés.

Buena postura: Una buena postura es más que pararse derecho para verse mejor. Es una parte importante de su salud a largo plazo. El mantener su cuerpo en la posición correcta, ya sea que esté en movimiento o quieto, puede ayudarle a evitar dolores, lesiones y otros problemas de salud. Al estar sentados durante largas jornadas puede afectar a nuestra columna, cuello, cervicales y extremidades si no adoptamos una postura adecuada y no realizamos pequeños intervalos de descanso y estiramiento de los diferentes elementos que se pueden ver afectados.

Como premisa principal debemos procurar una postura relajada que evite tensiones en los diferentes puntos de nuestro cuerpo. Espalda y cabeza rectas con una postura de 90º, las rodillas más abajo que las caderas y una posición de las piernas y los pies planos. Para lograr ésto podemos ayudarnos de un mobiliario adecuado que se adapte a nuestra estatura y forma: sillas para oficina regulables, mesas modulares y regulables en altura, sillones ergonómicos con reposa brazos, reposa pies, muñequeras… cualquier elemento que nos permita realizar el trabajo de manera más cómoda y saludable será una buena opción así como optar por un mobiliario de calidad. No olvidemos acomodar correctamente tanto el monitor, teclado y ratón para evitar posiciones tensas.

Dormir bien. El sueño proporciona la energía necesaria para afrontar cada nueva jornada laboral. Dormir bien es indispensable para el bienestar físico e intelectual. Si quieres conseguir un sueño reparador, te aconsejamos que sigas estas pautas:

– Ventilar la habitación cada día y mantener una temperatura de entre 18°C y 20°C.

– Lograr que la habitación tenga total oscuridad.

– Apagar los aparatos electrónicos, y alejarlos de nuestro cuerpo.

– En lo posible evitar el uso del ordenador, celulares o video juegos a partir de las 21:00. La luminosidad de las pantallas perturba la secreción de melatonina, la hormona del sueño.

Siguiendo estos consejos de seguro podremos estar más pendientes de lo que estamos haciendo mal y trataremos de corregirlo. Son los pequeños detalles y ser constantes en los hábitos los que permitirán que nuestra salud en el trabajo y nuestra productividad mejore.